Qué es un chase de Funko y cuáles son tus probabilidades de que te toque

Tres Funko Pop en versión chase sobre fondo negro con el sello Chase: Art the Clown, Iron de Solo Leveling y Ranma

Una caja máster de Funko trae seis figuras del mismo personaje. Cinco son idénticas. La sexta viene distinta: otra pintura, otro molde o un acabado que la común no tiene. Y trae el sello amarillo de Chase en la caja: impreso en los lanzamientos recientes, como sticker en los anteriores. Esa sexta figura es la razón por la que hay gente que se lleva la caja completa.

En la guía de variantes quedó dicho qué es un chase, y quedó una promesa: una guía propia. Es ésta. De dónde sale el «uno de cada seis», qué probabilidad tienes de que te toque, cómo se vende en una tienda y cuánto vale de verdad.

De dónde sale el «uno de cada seis»

Funko surte a las tiendas en cajas máster de seis unidades. En la mayoría de las líneas de Pop, cada caja trae un chase. Ese uno de seis es el número que la comunidad repite, y en las líneas donde Funko lo imprime, es exacto: la lata del Soda trae el tiraje y las probabilidades; la Premium Blind Box declara uno de 36; Rokimoto publica la hoja de probabilidades de cada serie. En el Pop de siempre no viene impreso en ningún lado. Es la proporción con la que llegan las cajas, y las tiendas la conocemos porque la vemos llegar.

Hay lanzamientos sin chase. Y hay chases en exclusivos de tienda, donde la pieza junta dos rarezas: el sello de chase y el sticker del lugar donde se vendió.

Tus probabilidades, con números

Todo depende de una pregunta: ¿la caja de seis de la que sale tu figura sigue completa?

Si la tienda vende a ciegas de una caja recién abierta, cada figura que tomas tiene una en seis. El chase se acaba en cuanto alguien se lo lleva. Con una figura, diecisiete por ciento. Tres de esa misma caja, la mitad. Las seis, seguro: te llevaste la caja.

Si compras una figura aquí y otra allá, de cajas distintas, cada compra es un volado nuevo. Una figura, diecisiete por ciento; dos, treinta y uno; tres, cuarenta y dos. Seis figuras de seis cajas distintas dan sesenta y siete por ciento, no cien. Doce, ochenta y nueve. Hay quien compra veinte y no le toca: la probabilidad no lleva memoria.

Y hay una tercera respuesta, la más común: si la tienda ya separó el chase, tu probabilidad en el anaquel es cero. La figura se ve por la ventana y cualquiera la reconoce. Dejarla al precio de la normal sería regalar la pieza que más gente pide.

Cómo se vende en la práctica

Cuando el chase se vende a ciegas aparecen las mañas: comprar seis y devolver cinco, o abrir la caja máster en el estacionamiento para quedarse con el bueno. Esas prácticas son las que empujaron el esquema hacia algo más directo, y así lo hacemos en Kollectoyz: el chase va como variante aparte, con su precio y su existencia. En la ficha del producto eliges Normal o Chase. Hoy hay sesenta figuras Funko en el catálogo con esa variante y veinticuatro chases con existencia 〔septiembre 2026〕. Cuando compras la normal, es la normal. Cuando quieres el chase, lo compras sabiendo que lo es.

Por lo mismo, una preventa no puede prometer chase: la pieza se identifica hasta que la caja llega. Cuando armamos paquetes con chase y sin chase, el que lo trae cuesta más porque garantiza lo que normalmente es suerte.

Cuánto vale un chase

En nuestro catálogo el chase cuesta, en la mediana, 2.3 veces la figura normal: $880 contra $380 en el Pop estándar 〔septiembre 2026〕. El rango va de una vez y media a cinco. Art the Clown con lentes, de Terrifier, exclusivo de la tienda de Funko: $500 la normal y $2,500 el chase. Uryu Ishida, de Bleach: $380 y $880.

Dos cosas mueven ese multiplicador: el personaje y qué tan visible es la diferencia. Un chase que solo cambia un detalle de pintura vale menos que uno en glow o con otro molde. Un sticker de exclusivo encima lo multiplica otra vez. Y la rareza es del momento: si la figura se vuelve a producir, el chase baja; si ya salió del catálogo y la gente la sigue pidiendo, sube.

Cómo saber que el tuyo es chase de verdad

En los lanzamientos anteriores el sello era un sticker, y un sticker se despega de una caja y se pega en otra. Ahora viene impreso en la caja, y eso cierra ese truco, pero abre otro: una caja impresa con la figura común adentro. Lo que prueba es la figura. Un chase se distingue de la normal a simple vista, por la ventana: compara contra la foto de la versión común, y si la figura es idéntica y lo único distinto es el sello, tienes una común en caja de chase. El número de item y el código de barras son los mismos en las dos, así que tampoco sirven para distinguirlas. Lo demás que hay que revisar es lo mismo que en cualquier Funko: borde blanco limpio, pintura precisa, peso sólido.

Sir Pentious de Hazbin Hotel: la figura normal a la izquierda y el chase a la derecha, con sus precios

Tres mitos

«Pesa distinto.» Mismo vinil, misma caja. Quien dice que lo siente en la mano está adivinando.

«Se nota por la caja.» Solo por el sello, impreso o pegado. El resto de la caja es la misma, y lo que de verdad cambia está adentro.

«Todo chase sube.» Sube el que la gente busca. En el catálogo hay chases a una vez y media y otros a cinco veces; la diferencia la pone el personaje, no el sello.

Te tocó: qué hacer

Si piensas venderlo, no lo abras: sellado vale más. Ponle protector: el sello es parte del valor, y tanto el impreso como el sticker se raspan con nada. Y decide con calma. Quedártelo o cambiarlo por la pieza que te falta suele valer más que venderlo el mismo día. Si lo vendes, la referencia es el precio de la variante chase de esa figura en tienda, no la normal por dos.

Si tienes una pieza y no sabes si es chase, tráela o mándanos la foto: te decimos lo que es. Los que hoy tienen existencia viven en la colección de Funko, cada uno en su ficha con las dos variantes.

¿Te ha tocado un chase sin buscarlo? Cuéntanos cómo fue.